Seis recomendaciones contra la masculinización de la política

la Fronde.


Pasadas las elecciones generales y a pocos días de las autonómicas hemos elegido seis productos culturales cuyo fin es reivindicar más feminismo, y no solo más mujeres -aunque también hacen falta- en la política.

Borgen

Soren Kragh-Jacobsen y Rumle Hammerich


Hay quienes piensan que la serie ofrece una imagen excesivamente idealista de la clase política. No es verdad: lo único que hace Borgen es mostrar una imagen de cómo debería ser la clase política, sin cinismo y sin almíbar. La protagonista, Briggitte Nyborg, se presenta como una política centrista que consigue convertirse en la primera mujer en alcanzar el puesto de jefa de Gobierno en Dinamarca gracias a sus pactos con otros partidos. Más cerca de El ala oeste de la casa blanca que de House of Cards, la serie mantiene el ritmo en cada capítulo y consigue su objetivo: reivindicar la capacidad de la política para mejorar la vida de los ciudadanos. La historia además traspasó los límites de la ficción un año después, cuando Helle Thorning-Schmidt formó el primer gobierno socialdemócrata en una década con cuatro partidos diferentes.

The power

Naomi Walderman_Roca Editorial


¿Qué pasaría si el poder estuviera en manos de las mujeres? Y no simplemente el poder político, sino el poder como concepto, como una forma de abarcarlo todo. Esta novela feminista de ciencia ficción nos pone frente al espejo de eso que creemos desear: el empoderamiento femenino hasta su máximo exponente. Naomi Alderman juega con el lector en lo que parece casi una especie de experimento. La historia de cuatro adolescentes que tendrán en sus manos la capacidad de cambiar el mundo se intercala con reflexiones profundas sobre la identidad y la justicia social. Una buena noticia -más aún si no eres de la que disfruta leyendo-: Amazon Prime Video ya ha puesto en marcha la adaptación de este best seller para convertirlo en una serie de 10 capítulos. Reed Morano, directora de El cuento de la criada, está ya rodando y parece que su emisión comenzará en 2020.


Visitar el Museo del Prado y seguir el itinerario “Las mujeres y el poder”


El Museo del Prado y el Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense han colaborado en la creación de este itinerario, que recorre la colección rebuscando entre las piezas que nos hablen de la relación de las mujeres con el poder. A través de quince obras, en las que predomina el retrato (elemento fundamental en una Europa con intensas relaciones entre cortes muy lejanas entre sí), este itinerario repara en el protagonismo político de las mujeres de las Casas Reales de España y Europa, así como de algunas mujeres de herencia nobiliaria. Comienza con Isabel la Católica e incluye dos obras de Sofonisba Anguissola, una de las tres pintoras que se encuentran expuestas en el museo. Cada obra tiene una ficha que la contextualiza y desarrolla, en audio o texto, para que lo llevéis en el móvil y no os perdáis detalle. Una excusa perfecta para volver a recorrer el Museo del Prado con otra perspectiva, y recordar que las mujeres también estaban ahí.

El país de las mujeres

Gioconda Belli_Booket

En Faguas, el país ficticio en el que se enmarcan las narrativas de Gioconda Belli, la erupción de un volcán deja a los hombres fuera de combate. Esto permite el ascenso al poder del Partido de la Izquierda Erótica (o PIE), formado solo por mujeres. El nuevo gobierno estará formado por Viviana Sansón y su equipo de ministras, y tendrán que enfrentarse a la reconstrucción de un país enfocando sus políticas en los cuidados y la mejora de la calidad de vida de las mujeres. Los hombres son enviados a los hogares para entender el peso de las tareas familiares y comienzan la construcción de comedores y guarderías públicas, gestionadas desde los barrios. El objetivo es instaurar un nuevo sistema político conocido como felicismo: aquel en el que la felicidad de la gente es el objetivo último del gobierno. La prosa de Gioconda Belli está lejos de compararse con su poesía, pero esta novelita naive y bienintencionada te hará sonreír y pensar mundos diferentes.

La dama de hierro

Phyllida Lloyd


Esta película responde a la necesidad de advertir que el hecho de que una mujer ocupe un puesto de responsabilidad no significa que el feminismo entre en las instituciones. De hecho, Margaret Thatcher cumple con la característica principal de la masculinización de la política: la ambición desmedida por el conseguir el poder a cualquier precio. La dama de hierro es una película sobre la figura de la primera ministra y sobre el tacherismo, esa época que consiguió ahogar al país inglés en el horror. A nivel técnico la película es justo lo contrario: Meryl Streep está más allá del elogio, consigue una interpretación compleja y llena de matices, que además se ve reforzada por un gran trabajo de exploración a cargo de la directora Phyllida Lloyd.


Sally Heathcote, Sufragista

Mary M. Talbot, Kate Charlesworth y Bryan Talbot_Ediciones la Cúpula

La National Women’s Social and Political Union fue la principal organización militante que luchó por el sufragio femenino en Reino Unido entre 1903 y 1917, enfrentándose a una sociedad eduardiana anclada en un pasado rígido y clasista. Sally, la protagonista de esta historia, es una trabajadora doméstica al servicio de una de las fundadoras del movimiento sufragista, Emmeline Pankhurst. Gracias al contacto con ese ambiente militante y a las injusticias que presencia, Sally se implicará cada vez más en la lucha de estas mujeres, enfrentándose a su marido, al gobierno y a toda la sociedad. Esta novela gráfica, que inspiró la película Suffragette, nos narra los años inmediatamente anteriores a la IGM, haciendo un homenaje a todas aquellas mujeres anónimas que pelearon sin descanso para conseguir que el voto femenino sea hoy una realidad.