Spotify #3: Señoras electrónicas

Adela Isabel Abad Varela

Os presentamos una recopilación de canciones remezcladas y producidas por artistas femeninas veteranas y no tan veteranas del mundillo de la electrónica. Un mundo en el que la música ha servido como mensaje político desde sus inicios, a pesar de que a veces no se incluya ninguna vocal. Una música que desde los años 90 ha servido como vía de escape, arma de rebelión y herramienta para escapar de lo mundano.


Con un primer objetivo de liberación frente a la industria y su poder, artistas como Anja Schneider, Ellen Allien, Jennifer Cardini, Honey Dijon o Maya Jane Coles comienzan a producir sus primeros sets, a través de los cuales intentan que su público experimente innumerables sensaciones, se separe de la realidad y sea arrastrado a otra dimensión. Mujeres como Giorgia Anguili, Piloka Krach o Nǿlah defienden la cultura de la noche -conocida como rave- donde los talones y las puntillas son las herramientas principales de trabajo, y en la que los sonidos estrambóticos son los protagonistas.


La lista Señoras electrónicas tiene como objetivo mostrar el trabajo realizado por mujeres con un gran talento, en su mayoría con muchos años de experiencia a sus espaldas. También incluye temas de mujeres que, aunque no lleven mucho dentro del sector, han conseguido en muy poco tiempo un lugar dentro de una escena musical que mueve masas, pero que lamentablemente hoy sigue dominada por el género masculino y no es aceptada por todos los públicos. La brecha entre el número de hombres y mujeres trabajando en agencias de contratación, sellos discográficos e incluso revistas relacionadas con la escena electrónica es bastante alarmante. Por otro lado, tanto en festivales como en clubs, más del 65% del público y alrededor de un 70% de los artistas invitados son hombres; dejando un espacio muy reducido a mujeres y trans*. Desde Alemania a Detroit, pasando por España, Inglaterra, Rusia o Corea del Sur, son muchas las djs, pioneras, veteranas y principiantes que luchan por un objetivo común: hacer de la electrónica una música equitativa, donde los estereotipos queden a un lado y en la que exista una única identidad.


Puedes escuchar la playlist aquí.